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En declaraciones a la Comisión Townsend, Milagros Maraví, vocera de Fuerza 2011 recordó que al menos en dos ocasiones fue al SIN para coordinar temas de DDHH con el principal sospechoso.

Miguel Gutiérrez R.

En marzo de 1999, casi en las postrimerías del gobierno fujimorista, cuando los crímenes perpetrados por los servicios de inteligencia vinculados a Vladimiro Montesinos eran de conocimiento internacional, la abogada Milagros Maraví Sumar aceptó integrar la Comisión Especial de Alto Nivel (CEAN) creada por el entonces presidente Alberto Fujimori para refutar las denuncias por violación de derechos humanos interpuestas ante la justicia internacional.

Años después, el 2002, Maraví Sumar declaró ante la comisión parlamentaria presidida por Anel Townsend que investigaba los crímenes del gobierno fujimorista que la estrategia de la CEAN era manejada por Fujimori conjuntamente con el propio denunciado, Vladimiro Montesinos.

La actual vocera de Fuerza 2011 en temas de Derechos Humanos dijo el 5 de junio de ese año ante la comisión congresal que ella y los demás miembros de la CEAN –Aníbal Quiroga, Edgardo Mosqueira y Alberto Bustamante Belaunde– estuvieron abocados a preparar la defensa del Estado en los casos de La Cantuta, de la interceptación telefónica, el Caso Cesti y las torturas a Leonor La Rosa, entre otros.

A la pregunta de si recibió indicaciones especiales de Fujimori, dijo lo siguiente: “No. Sí sé que la decisión de presentar testigos, tanto en ese caso, como en el caso de las interceptaciones, fue decisión de Fujimori”.

Sin embargo, no solamente eso ordenó Fujimori. Según la propia Milagros Maraví diría después, Fujimori le pidió que para ciertos casos se reuniera con Montesinos.


“El Presidente en casos así, en otros casos no, decía: “Por favor, necesito que expongan este tema, que conversen este tema con el doctor Montesinos”. Más adelante agrega: “(en) Las reuniones que el Presidente indicaba que fuera con Montesinos (...) yo recibía una llamada directa sobre algún tema”.

En la salita del SIN

Milagros Maraví, quien parece padecer de frágil memoria, dice haber sido conducida dos veces al SIN pero no recuerda exactamente lo que Montesinos le dijo cuando expuso el tema de la posibilidad de una pensión a Leonor La Rosa por las torturas sufridas por agentes del Servicio de Inteligencia.

“La verdad es que no recuerdo, o sea, no nos dio una respuesta sobre el tema, no recuerdo si comentó algo o repreguntó algo, pero era sobre este tema y terminó la reunión”, dijo Maraví.

Tal vez con ánimo de mostrarse como víctima de los acontecimientos, Milagros Maraví renegó el 2002 del papel encomendado por Fujimori y Montesinos ante la Comisión Townsend: “Para mí ha sido toda una sorpresa ver las cosas que han pasado y además por eso estoy sufriendo las consecuencias del fujimontesinismo y no tener más trabajo asesorando al Estado y todo eso ¿no?”.

Recibió $270 mil por asesoría

1]Según la Comisión Townsend, el Estado desembolsó más de medio millón de dólares para pagar a los cuatro integrantes. Solo Milagros Maraví recibió 270 mil dólares por asesoría entre febrero de 1999 y julio del 2000.

2] La abogada admitió en el Congreso que coordinó con el funcionario fujimorista Sergio Tapia Tapia la presencia de los testigos presentados por Fujimori, el coronel EP Enrique Oliveros y el mayor EP Anderson Kotjasu, los mismos militares denunciados por torturas a la agente Luisa Zanatta.

3] Otro miembro de la CEAN, Aníbal Quiroga, fue más claro que Milagros Maraví al señalar la dependencia al SIN: “Exactamente no sé cuánto le informaba porque yo no asistí a esas reuniones, pero lo que (Edgardo) Mosqueira reportaba era que él le trasladaba a Montesinos (...)tomaba notas sin decir nada cuál eran los planteamientos que se hacían”.

La República

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