banner


La primera puesta en escena de la representación del Inti Raymi, en el Cusco, se desarrolló el 24 de junio de 1944 en la explanada de Sacsayhuaman, oportunidad en la que participó el presidente de la República de ese entonces, Manuel Prado Ugarteche.

Faustino Espinoza Navarro, fundador de la Academia Mayor de la Lengua Quechua, natural del distrito de Huaro, fue el autor del guión de la obra teatral y el primero en protagonizar el papel del Inca. “ Redacte el guión teatral para una participación de 600 actores, tuve el privilegio de ser el primer Inca, papel que representé con mucho orgullo durante 14 años consecutivos", manifestó en vida.

El guión del Inti Raymi toma como base los Comentarios Reales del escritor mestizo Inca Garcilaso de la Vega Chimpu Ocllo, quien describe los preparativos que se cumplían, antes, durante y después de la majestuosa fiesta del Sol. Se indica que para el libreto se contó además con el valioso aporte de José María Arguedas.

Antiguamente, se desarrollaba la fiesta el 22 de junio, fecha en la que El Sol, benefactor y dador de vida se alejaba más de la tierra (Ecuador). Su escenario original era el Aucaypata (Plaza de Armas del Cusco), lugar donde concurrían representantes de los cuatro suyos: Collasuyo, Contisuyo, Antisuyo y Chinchaysuyo. A la fecha, se realiza en tres lugares: el Koricancha, la Plaza de Armas (antiguo Aucaypata), y la explanada de Sacsayhuaman.

La fiesta del Inti Raymi, según algunos estudiosos, se habría realizado hasta 1532 ó 1535, cuando llegaron los españoles a territorio peruano y empezaron con la evangelización y la extirpación de las idolatrías, motivo por el que se realizaba de manera escondida en los pueblos del ande. Fue en 1572, cuando el virrey Francisco de Toledo prohibió oficialmente su práctica por considerarla una ceremonia pagana y contraria a la fe católica.

Inca Garcilaso de la Vega en los comentarios reales relata textualmente lo siguiente: "(...) era ésta la principal fiesta y a ella concurrían los curacas, señores de vasallos, de todo el imperio, con sus mayores galas e invenciones que podían haber».

“La preparación era estricta, pues en los previos tres días no comían sino un poco de maíz blanco, crudo, y unas pocas de yerbas que llaman chúcam y agua simple. En todo este tiempo no encendían fuego en toda la ciudad y se abstenían de dormir con sus mujeres. Para la ceremonia misma, las vírgenes del Sol preparaban unos panecillos de maíz”.

Refiriéndose al día central indica: “Ese día, el soberano y sus parientes esperaban descalzos la salida del sol en la plaza. puestos en cuclillas (que entre estos indios es tanto como ponerse de rodillas), con los brazos abiertos y dando besos al aire, recibían al astro rey. Entonces el inca, con dos vasos de oro, brindaba la chicha: del vaso que mantenía en la mano izquierda bebían sus parientes; el de la derecha era derramado y vertido en un tinajón de oro.

“Después todos iban al Koricancha y adoraban al sol. Los curacas entregaban las ofrendas que habían traído de sus tierras y luego el cortejo volvía a la plaza, donde se realizaba el masivo sacrificio del ganado ante el fuego nuevo que se encendía utilizando como espejo el brazalete de oro del sacerdote principal. La carne de los animales era repartida entre todos los presentes, así como una gran cantidad de chicha, con la que los festejos continuaban durante los siguientes días”.

La organización para la escenificación del Inti Raymi, desde hace 25 años, vale decir, la dirección de la puesta en escena, elección de los personajes, vestuario, música, guiones, y otros, la desarrolla la Empresa Municipal de Festejos del Cusco -Emufec.

Según refiere Percy Galdo Bellota, servidor de dicha institución desde sus albores, se sabe que inicialmente esta labor la realizaba la Comisión Central de la Municipalidad, luego las direcciones colegiadas, principalmente durante la gestión del ex alcalde, Daniel Estrada Pérez. Posteriormente dirigieron esta importante actividad instituciones artísticas culturales como el Centro Qosqo de Arte Nativo, Filigranas Peruanas, Danzas del Tawantinusyo y Ricchary Wayna.

Este año, la Emufec se encargó de su organización, para lo que se nombró una comisión integrada por cuatro personalidades: Juan Humberto Cáceres Sánchez en la Dirección General; Wilfredo Morvelly Torres dirección teatral; Ana Ojeda Vizcarra en dirección coreográfica; y Esteban Tupa La Villla la dirección musical, quienes además recibieron asesoría especializada en el tema.

Desde 1944 fueron ocho actores y personajes los que representaron el papel del Inca, ellos son: Faustino Espinoza Navarro, quien asumió el rol por 14 años; Alfredo Inca Roca, perteneciente a las panacas reales incas, del distrito de San Sebastián; Guido Guevara, Ricardo Castro Pinto, Luis Huayhuaca Villasante, Francisco León, el poblador anteño; Eduardo Qosqo Cusirimay y el chumbivilcano, Nivardo Carrillo.

Entre las coyas más conocidas destacan Normina Gallegos y Yaritna García, ésta última, de importante trabajo este año. Cabe indicar que el vestuario del Inca se cotiza aproximadamente en 3 mil dólares y se confeccionó basado en los atuendos guardados en el Museo Inca del Cusco, ubicado en la cuesta del Almirante.

En este año, participaron en el Inti Raymi 800 personas, la mayoría estudiantes de cinco universidades: San Antonio Abad del Cusco, Universidad Particular Andina, Universidad Tecnológica de los Andes, Austral y Alas Peruanas. También fueron convocados soldados de la Quinta Brigada de Montaña y meimbros organizaciones culturales.

El Inti Raymi dura aproximadamente cuatro horas, y los espectadores en los tres escenarios sumaron este año cerca de 120 mil personas, quienes no solo disfrutaron de la estampa, sino de una variada interpretación de danzas regionales.

Legislación y Titularidad

El 8 de enero de 1944 es la fecha en la que se dispuso que la celebración del Día del Cusco y del Inti Raymi sea cada 24 de junio.

Según la Ley Nro. 27431, publicada el 2 de marzo del 2001, la escenificación del Inti Raymi cada 24 de junio, en Cusco, es reconocida como Patrimonio Cultural de la Nación, y se encarga a la Municipalidad Provincial del Cusco, como Titular de los Derechos de Autor, de la versión contemporánea, por lo que queda encargada de resguardar su autenticidad y de autorizar la escenificación en cualquier lugar.

Por: Adelayda Letona

Fuente: RPP

Redes Sociales

Video de la semana

 
Top