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Por Carlos Carrillo Berveño

A la prensa concentrada le incomoda la trenza de lado, le irrita el bordado de Tinta, le fastidia que haya ido al debate de blusa colorida, le crispa su sola presencia en la esfera nacional, convulsiona apenas descubre que escoden su real intención de voto que la ubica, realmente, en un segundo lugar, por encima de PPK y Barnechea.

Esa prensa que a diario lanza basura a rabiar contra la candidata de izquierda, ¿sabrá el significado cultural de haber ido a un debate presidencial con una trenza?, ¿entenderá la importancia de revalorar a la mujer del ande, oprimida durante largos años por gobiernos de derecha que aborrecen a este grueso segmento social?

Claro que no sabe, a ella (prensa concentrada) solo le interesa su bolsillo. Apenas la vieron con el bordado cusqueño, saltaron, abrieron bien los ojos y dijeron Evo. ¡Esta es la prueba que esperábamos! ¿Pero qué encontraron? Solo un traje cusqueño con bordados especiales de Tinta y una trenza negra. Así como vestía la gran Micaela Bastidas.

Conociendo a la prensa concentrada, estoy seguro que escarbó su vestimenta con la inútil esperanza de ubicar una hoz y el martillo, o la imagen grabada en alto relieve de algún líder terrorista, o una frase que convoque e incite a la rebelión de los pueblos. No lo dudo, eso han hecho y mucho mas.

La prensa concentrada, que escribe artículos como la mochila de Vero o la sombra de Nadine, no soporta verla en un segundo lugar de la preferencia electoral nacional. Y aunque la tilden de miserable, la voz que lleva encarna el mensaje de la población oprimida por gobiernos corruptos que nunca fueron capaces de devolverle la soberanía al pueblo en el uso de sus recursos naturales.

¿Qué independencia se puede, entonces, esperar de la prensa concentrada? Ninguna. Si sus intereses económicos están en juego son capaces de maquinar cuanto esperpento informativo exista, con tal de botar barro y lodo a la candidatura de una mujer cusqueña que aspira ser la primera presidenta del Perú.

En consecuencia, sus millones y negociados están en juego. Solo el 2013, la Empresa Editora El Comercio facturó al gobierno nacional 19 millones 454 mil soles, el 2014 la friolera de 18 millones 113 mil soles, el 2015 la suma de 11 millones 206 mil soles. Son entonces millones los que están en juego, por eso es que tiembla la prensa concentrada y concertada para querer bajarse la candidatura de la cusqueña Verónika Mendoza.

Fuente: Cusco en Portada

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